Acabo de leer el blog de una amiga, y me pasa por la mente aun el sabor a rosca de reyes... ja, ja!!
Cuando pequeña, la noche del 5 de enero se tornaba la mas larga de todo el año recien despierto... no importaba si era fria o cálida, no importaba si llovia, tronaba, granizaba o nevaba...era mi dia, el dia de muchos...
Cuando recuerdo a mi padre sentado en el sillón largo de la sala, a eso de las 7 de la mañana cuando llegaba de trabajar, y mis ojitos presurosos junto con los de mi hermana menor que me picaba las costillas para ya asomarnos en la puerta y poder mirar los regalos bajo el árbol, me entra la dicha por la sonrisa...
Ahora que mi hermana menor ya es madre y este año por primera vez asomó un juguete en mi casa, que no es de ninguna de nosotros, si no de la vida pequeña que empieza a desenvolverse en una cuna, me da por pensar en la felicidad que ello produce...
Es la ilusión de un niño, la que muchas e inumerables veces mueve a cada "rey mago" a vagar por las jugueterias pensando dejar un gracias, una sonrisa y un paseo para presumir un juguete, debajo de un pino verde con luces resplandecientes que solo se ve cada año...
feliz dia de reyes!!!